"El Ejercicio de la Caridad" de Bernard Préteseille

IV.- LA GRAN PRUEBA (1712-1723) 

En el año 1712 la comunidad aún no tiene existencia legal ante el Estado ni status canónico ante la Iglesia, por lo que es necesario asegurar el porvenir, pero ¿cómo conservar para sus hijas el haber de la comunidad? ¿Cómo asegurar el futuro de su fundación? Pues obteniendo las Cartas Patentes, que son “cartas reales emanadas de la Cancillería y que concernían los intereses generales del reino” y hacerlas registrar por el Parlamento, así la comunidad tendría capacidad de recibir legados, se daría su existencia legal. Se inicia el proceso hacia la obtención de las Cartas Patentes, solicitándolas por tres veces (1712, 1720 y 1723).

En 1719 Marie Poussepin hace donación de todos los bienes de la comunidad a Agnès Revers y a Anne Fleuriau, así como al superior eclesiástico, señor Jean Gobinet y a otro canónigo de Chartres, señor Louis Peu, es una medida provisional para el porvenir del instituto, pero para tener mas seguridad realiza un primer testamento donde confirma la donación. 

Marie Poussepin tomó sus distancias con el convento de los Dominicos y se amparó cerca del obispo obteniendo un superior eclesiástico pero era necesario recurrir a la Orden para hacerse recibir en la profesión de terciarias, así es como el Padre Mespolié dirigió una petición al Maestro General Antonin Cloche, siendo aceptada la petición y salvado durante un tiempo el proyecto dominicano.

El porvenir de la comunidad es muy incierto, son años de prueba donde sus recursos a la autoridad civil van fracasando, iba perdiendo apoyos (muerte del Maestro General, Antonin Cloche, superior eclesiástico, señor Jean Gobinet, muerte del Padre Mespolié), no hay ningún lazo estable con la orden dominicana y no es buena la relación con el obispo de Chartres. También Marie Poussepin sufre una enfermedad peligrosa que provoca confusión entre las hermanas, algunas se marcharon, otras dudan, se da una gran inseguridad. Ante todas las circunstancias adversas es una mujer que personalmente esperó contra toda esperanza, que sigue luchando, se forja una gran confianza en la Divina Providencia.

Característica que sobresale en Marie Poussepin

  • Perseverancia.
  • Prudencia.
  • Confianza.

Marie Poussepin durante estos doce años de prueba destaca por su perseverancia que la hace seguir luchando, esperando siempre ante las dificultades por las que va pasando. Es una mujer prudente, que sabe actuar en cada situación, pero sobre todo posee una gran confianza que la hace perseverar, porque cree en la fundación, fue una fundadora probada en su vocación, donde Dios la llevó a esperar sólo en Él siempre contra toda esperanza. Por eso, con sencillez y humildad siente que es sólo la obra de la Providencia, en la que ella es mediadora.

Valoración personal

Hablar de Marie Poussepin como fundadora no es hablar de una mujer exenta de sufrimientos sino de quien inició una obra guiada por la Providencia, donde fue la primera que padeció. Es este sufrir la que la lleva a confiar profundamente, porque es ante la incertidumbre del futuro donde se va forjando la obra perdurable, donde se va dando en el presente respondiendo ante cada situación. Son años de lucha que la hacen dejarse guiar porque vive interiormente un Amor profundo a Jesucristo.

Que sabiduría posee, sabe seguir adelante ante las adversidades porque siente en ella que es lo importante. “Ama a Jesucristo que es todo su patrimonio y todo su bien está en responder a quien la ha llamado a seguir el camino del Amor”. ¿Cómo seguirla? Buscando siempre el bien que supone el darse uno mismo, confiando en aquél que me ha tocado el corazón y saber vivir las dificultades de mi vida como ofrenda del sufrimiento de Cristo en la cruz y de Marie Poussepin que nunca tiró la toalla, sabiendo esperar contra toda esperanza porque fue llamada para dar fruto y lo dio, y ese fruto perduró, siendo la “Presentación”.