"El Ejercicio de la Caridad" de Bernard Préteseille

V.- LAS CARTAS PATENTES

Durante el año 1723 se producen una serie de circunstancias que van a ser favorables de cara a la obtención de las Cartas Patentes. El obispo de Chartres nombra como superior eclesiástico para la comunidad de Sainville al señor Gaspard de Fogasse de la Bastie, que será un hombre providencial. El rey Luis XV alcanza la mayoría de edad pudiendo ejercer el poder, lo cuál facilita que se pueda recurrir directamente a él. Marie Poussepin redacta una súplica al Rey que expone con convicción y respeto.

Se celebra una Asamblea del Clero francés (París), hecho significativo ya que el superior de la comunidad había formado parte y podía intervenir para que se apoyara la petición de Marie Poussepin por varios prelados. Apoyos que llegaron favorablemente por parte de los obispos y que fueron eficaces para la causa. El 14 de marzo de 1724 llega a Sainville un pergamino firmado por el Rey (Versalles), donde se da la existencia legal pero el edicto del Rey no tendría efecto sino después de una ordenanza de registro del Parlamento de París, así que no está todo hecho. Marie Poussepin debe de realizar todavía una serie de formalidades. Hace una petición de registro de las Cartas Patentes al Parlamento de París. El Parlamento en una ordenanza prescribe las formalidades que han de cumplir:

  • Se necesita el consentimiento del obispo de Chartres, éste lo da rápidamente pero surgen nuevamente dificultades, da su consentimiento imponiendo una serie de condiciones, la comunidad estará gobernada bajo su autoridad y dependencia, reservándose el derecho de dar los reglamentos que estime y el superior que vea conveniente. Este hecho es una nueva preocupación para Marie Poussepin ya que durante 28 años la vida espiritual de las hermanas está inspirada por el espíritu y los reglamentos de la tercera orden de Santo Domingo y el imponer una nueva regla es inquietante para el futuro de la comunidad.
  • También se debe de realizar una encuesta (commodo et incommodo) entre los habitantes para ver las ventajas e inconvenientes de establecer la comunidad en Sainville. Es el cirujano el que se opone ya que las hermanas cuidan a los enfermos de forma gratuita y esto le quita la clientela, pero se reconoció que es una comunidad que vive de su trabajo y que realiza actos de caridad con los mas pobres.
  • Se ha de hacer una consulta a la Asamblea Parroquial en la que es el cura de la parroquia, el Señor de Lamothe Lamyre el que muestra su oposición fuertemente, es tan solo la envidia de un predicador frustrado pero todos menos el cirujano piden que se conserve la comunidad que reconocen de muy útil.

Aún se deben de realizar dos formalidades: redactar un estado de los recursos que permitían subsistir a su comunidad y obtener el consentimiento del juez y procurador fiscal de Sainville. Así lo realiza Marie Poussepin en Dourdan (1724) compareciendo ante el notario haciendo el estado de rentas y bienes con las que pretende hacer subsistir a su comunidad y a aquellas que la componían. Se obtiene el consentimiento del juez y del procurador fiscal de Sainville, dan su consentimiento al registro de las Cartas Patentes.

Por fin con la ordenanza del Parlamento de París, Marie Poussepin llega tras muchos años de gestiones, de paciencia y de superar tantas pruebas a su objetivo, el asegurar el reconocimiento civil de su congregación. Aún así, toma otra precaución judicial haciendo registrar sus Cartas Patentes en el archivo del tribunal de la bailía de Orléans, con lo que la situación de la comunidad queda notificada en todas las jurisdicciones en las que tuviera que tratar algún asunto.

Característica que sobresale en Marie Poussepin
 
  • Paciencia.
  • Confianza.
  • Constancia.
  • Perseverancia.

Marie Poussepin durante este período desde que quiere la existencia legal de la Congregación hasta que se le concede mediante la consecución de las Cartas Patentes, son años en los que debe superar dificultades y pruebas que la hacen sufrir. Sin duda goza de una fortaleza espiritual muy fuerte que la hace confiar plenamente en la Providencia, es un período de constancia donde la paciencia y la perseverancia obtienen su fruto.

Valoración personal
 

Marie Poussepin es capaz de llevar sola todo el peso de la fundación durante años, es un tiempo en el que recibiendo fracasos, pierde apoyos que la sostenían, padece la enfermedad, sufre crisis en su comunidad y se va haciendo mayor, pero es una mujer perseverante que no se rinde ante las dificultades y sin sabores que le tocan padecer. En 1697 declaró querer fundar su comunidad “para siempre” y lucha para ello, siendo por la obtención de las Cartas Patentes del Rey y el reconocimiento del Obispo la legalización de la fundación, ahora sí que ve el horizonte perdurable. Es ante la confianza en la Providencia y su perseverancia las que la llevan a ganar en aquello donde pone su vida, se da sin límites porque ama sin condiciones.